Pejerreyes a Full en el Rio de la PLata

Había un entusiasmo contenido en el aire mientras preparábamos los equipos. Llevábamos días mirando de reojo el clima: el viento y las continuas lluvias parecían caprichosos y nos venían postergando la entrada al agua. Pero finalmente, la espera terminó. Aunque el cielo permanecía nublado y encapotado, el río prometía, y junto a Marcelo, Gastón, Gabriel y José, sabíamos que la jornada valdría la pena.

Nos encontramos temprano en la zona de Hudson con Manu, nuestro guía de pesca (un crack que la tiene clarísima, al que podés contactar al 11-2305-3932). Tras ultimar detalles y repasar las líneas, embarcamos y pusimos proa hacia el Río de la Plata.

No hizo falta alejarnos demasiado para encontrar la acción: a tan solo 500 metros de la costa, Manu dio la orden de alistar las cañas. El río, manso tras la tormenta, ofrecía las condiciones ideales para tentar al gran protagonista del día: el pejerrey. Las boyas de colores empezaron a flotar sobre el agua amarronada, y no pasó mucho tiempo hasta que la primera hundida de boya desató la emoción a bordo.

Fue una jornada perfecta de risas, pique constante y buena camaradería. El día nublado nos regaló una temperatura agradable y, sobre todo, la revancha en el agua que tanto veníamos buscando.

Guia de Pesca Manu   11-2305-3932

Claves de estrategia y conservación: Cómo llevar tu pesca deportiva al siguiente nivel

La pesca deportiva es mucho más que lanzar un anzuelo al agua y esperar. Es una combinación de paciencia, lectura del entorno y, sobre todo, estrategia . En la actualidad, el pescador moderno busca superarse en cada jornada, entendiendo que el verdadero éxito no se mide solo en la cantidad de capturas, sino en la calidad del desafío y el respeto por el medio ambiente.
Si quieres transformar tus salidas casuales en verdaderas jornadas inolvidables, aquí te compartimos tres pilares fundamentales que marcan la diferencia entre pescar por descarte o pescar con maestría.
1. Aprende a "leer" el agua

El mayor secreto de los pescadores experimentados es su capacidad de observación. Antes de armar tu caña, tómate diez minutos para analizar el entorno:
  • Estructuras visibles y ocultas: Las rocas, troncos sumergidos, plantas y muelles son los refugios predilectos donde los peces acechan a sus presas.
  • Corrientes y mareas: Las zonas de confluencia o donde cambia la velocidad del agua suelen acumular alimento. Pescar a favor de estos flujos aumentará tus posibilidades.
  • Temperatura y luz: Los peces modifican su profundidad y actividad según la hora del día y la estación del año. Adaptar tu estrategia a estos cambios es vital.
2. El arte de elegir el engaño: ¿Carnada o señuelo?

Aunque la pesca con carnada tradicional sigue vigente, dominar el uso de señuelos artificiales eleva la experiencia por completa. Mientras que la carnada tienta por el olfato y el gusto, el señuelo requiere que el pescador "enamore" y engañe a la presa mediante el movimiento, el brillo y la vibración. Selecciona el señuelo adecuado para la especie y la temporada es el verdadero examen de tus habilidades.
3. Pesca con devolución: Compromiso con el futuro

La práctica de captura y devolución (captura y liberación) es la piedra angular de la pesca deportiva moderna. Consiste en enganchar, disfrutar de la pelea y liberar al pez en las mejores condiciones posibles para garantizar la preservación de los ecosistemas acuáticos.
Para hacerlo de forma correcta, recuerda:
  • Minimizar el tiempo del pez fuera del agua.
  • Manipule la pieza con las manos húmedas para no dañar su capa protectora de mucosa.
  • Evite tocar las agallas y usar herramientas adecuadas (como pinzas) para retirar el anzuelo rápidamente.
La constancia y el deseo de seguir aprendiendo técnicas nuevas son lo que define a un buen pescador. ¡Prepara tus equipos, respeta las normativas de tu zona y disfruta de la naturaleza!

Hudson no Falla

La mañana arrancó fría y despejada, con esa brisa fina que presagiaba una jornada ideal, alcanzando más tarde unos agradable 22 grados. Puntuales a las 7:30 nos encontramos en el embarcadero, donde nos esperaba Jorge con su lancha equipada con un motor de 40 hp, lista para salir a buscar el pique.

Navegamos cerca de quince minutos hasta la zona del veril. El agua estaba peinada por un viento suave, así que armamos equipos y metimos líneas al agua. No pasaron ni diez minutos cuando la primera boya caminó hacia un costado y arrancamos el pique: pejerreyes vigorosos, de lomos anchos y un pelear formidable que nos sacó más de una sonrisa.

Hacia el mediodía el viento sopló con más ganas y se picó, por lo que cambiamos la estrategia y nos fuimos a buscar el reparo cerca de la orilla. Allí la pesca no aflojó y el mate circuló sin parar, coronando una salida impecable repleta de risas, anécdotas y esa camaradería única que solo se vive entre amigos.

Les dejo el contacto de Jorge, un guía de primera que conoce la zona como la palma de su mano.

JORGE Tel: +54 9 11 3910-3249

Rio de la Plata Hudson - Dia solo para valientes !!!

El día se presentaba soldado y frio. A las 8:00 nos juntamos en los del alemán con mis amigos Marcelo, Gastón y José y al mando de la guiada Jorge con su tracker motorizado con un 40 hp.
Ale (el alemán) nos bajo con su tractor y navegamos uno 10 minutos y largamos el GARETE cerca de la costa ya que el viento nos tiraba hacia el sur y hacia adentro.
Lineas al agua y de a poco comenzamos a levantar pejerreyes que sorprendían por su tamaño. Venía bien la mañana pero al mediodía se levantó más viento y decidímos volver cerca de la orilla ya que ahí teníamos más reparo.
Fue un día hermoso compartido con amigos que siempre tienen buena onda
Dejo teléfono del guía Jorge quien entra todos los días a pescar
JORGE Tel: +54 9 11 3910-3249

Altos Verdes Pejes Friolentos

El reloj marcaba las primeras horas de la mañana cuando llegamos a la Laguna Altos Verdes. El día se presentaba frío, envuelto en una bruma espesa y bajo un cielo algo nublado que le daba al paisaje un aire misterioso, casi suspendido en el tiempo.

Lo primero que nos llamó la atención fue el espejo de agua: el agua estuvo planchada casi todo el día, un verdadero espejo que no se movía ni con el suspiro del viento. Ante semejante quietud, lo primero que hicimos para templar el cuerpo y ganarle al frío fue armar el equipo de mate. Nos tomamos unos mates bien calentitos, de esos que te devuelven el alma al cuerpo y te dejan las manos listas para encarnar.

La jornada nos regaló una pesca aceptable y muy entretenida. Sin el alboroto de las olas, tuvimos que estar muy atentos a las boyas. Para cuando el sol empezó a despedirse, ya acusábamos en el bote una treintena de pejerreyes. Lo mejor de todo fue la calidad; se mantuvo un tamaño promedio muy lindo, con la grata sorpresa de que salieron muy pocos chicuelos.

Terminamos el día con las manos heladas, pero con el corazón contento y la certeza de que Altos Verdes siempre nos regala una buena historia que contar.

(1) 2 3 4 ... 49 »